MONOGRAFÍA Nº 19
YESOD
LA NOVENA ESFERA
Hemos llegado al Arcano 9, el Ermitaño del Tarot, el
Sephirot Yesod. Este Sephirot es el mundo etérico, el Edén de la Biblia. Dicho
Sephirot está gobernado por la Luna. El Rector del Edén es nuestro Señor
Jehová. Interesante resulta saber que el Edén está gobernado por los rayos
positivos de la Luna, mientras que el Abismo obedece a las ordenes de los rayos
negativos de este satélite. En el Edén viven los Elohim; en el Abismo, los
luciferes terribles y perversos. en el Edén existen los elementales inocentes
del fuego, del aire, del agua y de la tierra; en el Abismo existen los
demonios. He ahí el par de opuestos de la filosofía.
Resulta interesante saber que la Luna tiene dos fases
esotéricas: el Edén y el Abismo. La Biblia dice que Dios puso al Oriente del
Edén a dos querubines y una espada encendida que se revuelve amenazadora
guardando el camino del árbol de la vida. Es también muy cierto que el abismo
tiene sus guardianes tenebrosos. Cuando un habitante del Edén eyacula el licor
seminal, el fuego sexual o fuego de Pentecostés, llamado Kundalini entre los
orientales, desciende por el canal medular y se encierra dentro de la Iglesia
de Efeso o chakra del coxis. El resultado es la muerte del hombre edénico. Este
entre, de hecho, en las regiones infra-atómicas de los luciferes (Abismo).
En el Edén existe la reproducción sin necesidad de
derramar el semen; la semilla siempre pasa a la matriz sin necesidad de
derramar el semen. Las múltiples combinaciones de la sustancia infinita son
maravillosas.
Es necesario reconocer que la humanidad actual es
Luciférica y perversa. Todo lucifer es intelectual y fornicario. Cualquier
clarividente ejercitado puede corroborar esta afirmación. No atacamos al
intelecto; cuando éste se pone al servicio de Satán, es diabólico, cuando se
pone al servicio del Dios interno, es angélico. Los luciferes tienen
chispeantes intelectualidades puestas al servicio de Satán.
El Edén es el depósito de todas las fuerzas sexuales
de la naturaleza. En el Edén viven los Elohim que gobiernan a las fuerzas
lunares relacionadas con la reproducción de las especies vivientes.
Cuando una mujer muere al alumbrar un hijo, el alma
reencarnante pierde una oportunidad. Sin embargo, el fracaso es realmente
aparente porque en realidad se ha hecho una obra oculta totalmente completa.
Esto lo pueden comprobar durante el éxtasis los grandes místicos iluminados.
En el Museo Nacional de México existe actualmente la
escultura de Cihuapipiltin, diosa del poniente y de las mujeres que morían al
tener un hijo. Esta diosa es verdaderamente un Gran Maestro de la Logia Blanca
que vive en el plano etérico (Edén). Dicho Maestro trabaja en esas pobres
mujeres que mueren de parto. La muerte de las parturientas resulta, en los mundos
superiores y de acuerdo con las leyes del Karma (aún cuando parezca increíble),
una obra perfecta. El fruto de ese dolor es grandioso en los mundos internos.
El alma desencarnada en ese parto aparece, ante el clarividente, con el hijo
entre sus brazos. La Ley del Karma determina esa clase de muerte para bien de
las almas que la necesitan. Ley es Ley y ésta se cumple.
Las gentes religiosas saben que existe una Virgen
llamada Inmaculada Concepción. Todo místico iluminado sabe perfectamente que
ésta vive en el Edén trabajando con las inmaculadas concepciones del Espíritu
Santo. Cuando se realiza una concepción sin derrame del licor seminal, esta es
del Espíritu Santo. Dicha clase de concepciones está bajo la vigilancia y
dirección de la Inmaculada. Advertimos que la Virgen mencionada no es la hebrea
María. Realmente la Inmaculada Concepción es una mujer que alcanzó el grado
esotérico de Virgen. Existen muchas mujeres semejantes, verdaderas Budhas
vivientes que alcanzaron la Quinta Iniciación. Bástenos recordar a la Virgen
del Mar (la Madre de Jesús), las once mil vírgenes incas, las vírgenes de las
estrellas, a la Virgen de la Ley, etc. Todas esas mujeres son Budhas vivientes,
mujeres que alcanzaron la Quinta Iniciación de Misterios Mayores. El grado más
elevado que alcanza una mujer es el de Virgen. El grado más elevado que alcanza
el hombre es el de Cristo. la Virgen que renuncia al Nirvana y se reencarna
como varón para trabajar por la humanidad se eleva al grado de Cristo.
El Sephirot Yesod es la piedra filosofal de los
Alquimistas, la piedra cúbica de Yesod, la misteriosa piedra Hamforasep de los
hebreos, el sexo. Yesod está en los órganos sexuales. Jesús le dice a Pedro:
"Tú eres Pedro, tú eres piedra, y sobre esa piedra edificaré mi Iglesia y
las puertas del infierno no prevalecerán contra ella".
Nadie puede encarnar el Cristo Intimo sin haber
edificado el Templo sobre Piedra Viva (el sexo).
Debemos levantar las siete columnas del templo de la
sabiduría. En cada una de las siete columnas del templo está escrita con
caracteres de fuego, la palabra INRI.
Sólo con la magia sexual se desarrollan los siete
grados de poder del fuego. Los misterios del sexo encierran la clave de todo
poder. Todo lo que viene a la vida es hijo del sexo.
Entre los aztecas se verificaba la danza sagrada de
los doce Cihuateteo por las mujeres muertas de parto, alrededor del
Quetzalcoatl rojo y del Quetzalcoatl negro. Cihuapipiltin es el Maestro
auxiliar de esas pobres mujeres parturientas. ¡Invocadlo, mujeres! Cuando lo necesitéis
y recibiréis ayuda inmediata.
Entre la angelología azteca existe otra diosa del
parto llamada Tlazolteotl. Estas diosas y dioses aztecas son ángeles del
Cristo, puros y perfectos
.
Tlazolteotl, la diosa del parto, es un gran maestro de
la Logia Blanca, que visto clarividentemente parece un hermoso adolescente
lleno de vida. El maestro Tlazolteotl usa siempre un bello manto azul y su
rostro resplandece con el sonrosado color de la aurora. Tlazolteotl es el jefe
de un grupo de ángeles que trabajan intensamente ayudando a las mujeres en el
parto.
Tlazolteotl controla las aguas de la vida universal.
Tlazolteotl controla el líquido amniótico entre el cual se gesta el feto.
Tlazolteotl controla todos los órganos femeninos relacionados con el embarazo y
puede, por lo tanto, precipitar las aguas, dirigir el mecanismo de ciertos
órganos y manipular las leyes que rigen la mecánica del parto natural.
Tlazolteotl vive en el Edén (Plano etérico o región de
los campos magnéticos de la Naturaleza). Toda madre puede invocar al Maestro
Tlazolteotl en el momento crítico del parto. "Pedid y se os dará, golpead
y se os abrirá". En el Edén las montañas son azules y transparentes como
el cristal. La belleza sublime del Edén tiene ese mismo color azul divinal.
Quien quiera penetrar al Edén tiene que haber recibido
el traje de bodas del alma. A este traje se le da el nombre de "Soma
Puchicón". Dicho traje es un cuerpo organizado, de material etérico.
Cuando el clarividente examina este etérico organismo, puede comprobar que es
transparente como el cristal. Parece una bella niña inocente.
Es necesario saber que el Soma Puchicón está gobernado
por la Luna. Quien posea este cuerpo podrá visitar con él, todos los
departamentos del Reino. Nosotros salimos del Edén por la puerta del sexo. Sólo
por esta puerta angosta, estrecha y difícil podemos retornar al Edén. El Edén
es el mismo sexo.
Los perfumes y las sandalias son el símbolo de Yesod.
Debemos estudiar los dos árboles del Edén. Estos son el Árbol de la ciencia del
bien y del mal, y el Árbol de la Vida. (Los diez Sephirotes). Ambos árboles
hasta comparten sus raíces. Aquellos que tengan enfermos sus órganos sexuales
deben invocar a Tlazolteotl para que los ayude. También se puede llamar con el
corazón y la mente al Ángel Cihuapipiltin.
Es necesario explicar que durante la práctica de la
magia sexual los tres elementos del Akasha puro que descienden por el cordón
brahmánico quedan completamente reforzados por la voluntad. Cuando esto sucede
se convierten estos tres alimentos en una fuerza tremendamente violenta y
explosiva que puede convertirnos en ángeles o demonios vivientes.
Si durante la práctica de la magia sexual el mago
comete el error de derramar el semen entonces se pierden millonadas de átomos
solares que son reemplazados por millonadas de átomos satánicos. Estos
recogidos con el movimiento peristáltico de los órganos sexuales después del
coito. Dichos átomos malignos infestan el cordón brahmánico y luego intenta
subir hasta el cerebro, pero los tres alimentos del Akasha puro, reforzados por
la voluntad, detienen el ascenso de dichos átomos y los arrojan con violencia
hacia abajo, hacia los infiernos atómicos del hombre. Cuando esto sucede chocan
violentamente los átomos tenebrosos contra el rey de los átomos malignos, el
cual vive en el coxis. Dicho átomo es realmente un dios negro peligrosísimo.
Normalmente reside en el coxis aguardando siempre una oportunidad para
apoderarse del fuego del Kundalini y dirigirlo hacia abajo. Con el derrame
seminal, durante la magia sexual, el rey atómico de las tinieblas recibe la
oportunidad aguardada y lleno de gran fuerza despierta la culebra ígnea de
nuestros mágicos poderes y la dirige hacia abajo. Así es como se forma la cola
de Satán en los demonios. Cuando esto sucede nacen los cuernos en la frente
astral. Quien desciende así, quien llega a tal grado de degeneración, pierde a
su espíritu divino y se hunde en el Abismo. Esos son los perdidos, los
desalmados; esos son los que pasan por la muerte segunda. En el abismo se van desintegrando
lentamente hasta convertirse en polvareda cósmica.
Existe una multitud de escuelas de magia negra, muchas
de ellas con muy venerables tradiciones que enseñan magia sexual con derrame de
semen. Tienen bellísimas teorías que atraen y cautivan, y si el estudiante cae
en ese seductor y delicioso engaño se convierte en mago negro. Esas escuelas
negras afirman a los cuatro vientos que son blancas y por eso es que los
ingenuos caen. Además esas escuelas hablan bellezas del amor, de la caridad, de
la sabiduría, etc., etc., etc. Naturalmente, en semejantes circunstancias, el
discípulo ingenuo llega a creer con firmeza que dichas instituciones nada
tienen de malo y perverso. Recordad buen discípulo que el abismo está lleno de
equivocados sinceros y de gentes de muy buenas intenciones.
Explicación
El cordón brahmánico es el canal central medular con
los dos testigos del Apocalipsis, estos son los dos cordones semi-etéricos,
semi-físicos que conectan a los órganos sexuales con el cerebro. Por entre estos
suben los átomos solares y lunares hasta el cerebro.
Los dos testigos se enroscan en la espina dorsal
formando con la misma el famoso Caduceo de Mercurio. Así, pues, el Caduceo de
Mercurio y el cordón brahmánico son lo mismo.
La Novena Esfera (Yesod)
En la senda Iniciática existen muchas pruebas
esotéricas. Hay que pasar por la prueba del Guardián del Umbral en los tres
planos: astral, mental y causal; hay que pasar por las pruebas de fuego, aire,
agua y tierra; hay que pasar por la prueba de la justicia, etc. Empero, todas
esas pruebas, por duras y difíciles que parezcan, resultan suaves y fugaces
cuando las comparamos con la prueba espantosa y terrible de la novena esfera
(el sexo). El descenso a la novena esfera fue siempre la prueba máxima para la
suprema dignidad del hierofante; Hermes, Budha, Jesús, Quetzalcoatl, Krishna,
etc., tuvieron que bajar a la novena esfera. Esta es el sexo. Muchos son los
que entran a la novena esfera, pocos los que salen victoriosos. Existen
terribles tentaciones y millares de escuelas negras pintadas de blanco, llenas
de lobos vestidos con piel de oveja, que le enseñan al estudiante sistemas de
magia sexual con derrame seminal; esas escuelas sólo hablan cosas sublimes y el
estudiante, seducido por este dorado engaño, cae en el abismo de perdición.
La prueba máxima de la novena esfera es muy larga y
seductora; esta prueba dura hasta que el estudiante logra la realización total.
Todo depende esfuerzo del estudiante. Quien se adentra en la novena esfera, y
es firme hasta la muerte, se convierte en un Cristo viviente. Es raro hallar a
alguien en la vida que salga victorioso de la novena esfera. Muchos comienzan,
es raro hallar a alguien que llegue.